AmericaSur
Nelson Vilca
En Latinoamérica se está viviendo un proceso de transformación de políticas sociales en donde se apunta a la redistribución de las riquezas y lograr la instauración de los derechos humanos en toda la ciudadanía, sin distinción de clases.
Una forma de redistribuir las ganancias, según las organizaciones sociales, es redistribuir las tierras productivas, y esto es un pedido directo de las mismas.
Todo esto nos podría hacernos pensar que estos elementos sacarían de la opresión y esclavitud a los sectores tradicionalmente marginados, es decir las clases sociales de pocos recursos de las ciudades y las poblaciones campesinas e indígena-originarias.
Si bien en Bolivia y Ecuador este discurso está pasando de los dichos a los hechos, esto todavía no es del todo realidad.
Es en el Mercosur el mayor exportador de personas para la esclavitud moderna (trata y tráfico de personas) y el país que más exporta victimas de trata es Bolivia.
Un reporte del gobierno estadounidense (secretaría del Trabajo) identifico más de 58 países donde el trabajo infantil o el trabajo forzado se utiliza para fabricar cientos de productos, desde café en Colombia a los adornos navideños hechos en China, que generalmente terminan en Estados Unidos. Algunos de los productos más comunes incluidos en el reporte incluyen materias primas como algodón, café, arroz, cacao y ladrillos. La lista fue presentada junto con el reporte anual de la dependencia que detalla los esfuerzos en 141 países y territorios para combatir la explotación laboral de menores.